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Señor Presidente
En primer lugar en nombre de las
trabajadoras y trabajadores de
Argentina quiero felicitarlo a
Ud. por su nombramiento y al Sr.
Director General por la Memoria
2005-2006 que con un contenido
realista y en forma precisa
marcó el modo en el cual la OIT
desarrolla sus objetivos
estratégicos.
El Trabajo
Decente es nuestra carta de
navegación. Los principios
fundamentales, el Empleo para
todos, la protección social y el
Diálogo social se han convertido
en un patrimonio que trasciende
del ámbito de la OIT y se
despliega en el sistema general
de Naciones Unidas.
Y esto ha sucedido por que son
una respuesta real frente a las
necesidades de todos los hombres
y mujeres en el mundo.
El apoyo logrado en la comunidad
internacional está permitiendo
ubicar al Trabajo Decente en el
centro de las políticas
mundiales y nacionales.
Hemos logrado
que la Agenda de la OIT sea
parte de la Agenda Global
Y esta Conferencia es relevante
porque la relación de trabajo,
la salud y seguridad laboral y
la cooperación técnica son
centrales en la temática del
Trabajo decente.
Los trabajadores mantenemos una
posición muy clara sobre todos
los temas al sostener que un
mundo globalizado no puede ni
debe ser la excusa para
que debilitemos la acción
normativa de protección del
trabajo, todo lo contrario.
Entendemos que
las discusiones en el ámbito de
las comisiones deben ser
fecundas pero con una meta :
lograr fijar pisos o estándares
superiores a los que hoy se
encuentran vigentes ya que ello
implicará igualar para arriba,
mejorando los actuales
convenios y recomendaciones.
Creemos que la
cultura del trabajo, del trabajo
decente, es vital para nuestros
países en desarrollo para crear
empleo para los que no lo tienen
y mejorar la calidad del trabajo
existente.
Señor
Presidente : en mi pais estamos
saliendo de una de las peores
crisis : estábamos sin trabajo,
sin moneda, sin economía, sin
Estado, al borde del abismo.
Estamos procurando reconstruir
un pais a partir de una
enseñanza: el mercado y la mano
invisible no resuelven la
desigualdad, ni la pobreza ni la
indigencia.
Hemos recuperado
un proyecto de país, con su
propia identidad, sin
sometimientos, ni monitoreos de
organismos financieros
internacionales, que ayer
con su accionar fueron
quienes estimularon la crisis
vivida, y el empobrecimiento de
nuestros pueblos. Su fórmula de
estimular el endeudamiento
externo para mantener el mercado
interno esta agotada.
A pesar de ello, hemos dado
pleno cumplimiento, como país, a
las obligaciones asumidas con
los mismos.
Estamos tratando
que en ese proyecto de nacion,
los trabajadores recuperemos la
dignidad y la justicia social, y
seamos protagonistas y
partícipes en la definición del
modelo de sociedad que queremos
tener.
Pero es dura la realidad del
desempleo y la exclusión. Un
desafío para todos los actores
es que en el Dialogo Social
ajustamos nuestras demandas y
diferencias. Tenemos que hacer
el esfuerzo para incluir a los
millones de trabajadores
excluidos que todavía esperan
respuestas.
En el marco del
Consejo del Salario, del Empleo
y de la productividad, ámbito de
participación tripartita, hemos
alcanzado una agenda de trabajo
que incluye, no sólo una
redistribución más equitativa de
la riqueza sino temas que son de
fundamental importancia en la
realidad de nuestro país:
- la
lucha contra el trabajo
informal y no
registrado;
- la
recomposición del
sistema de seguridad
social,
- la
creación de políticas
tributarias para lograr
que los que más tienen,
paguen más.
También tenemos como tema
urgente el tratamiento de la
modificación de la ley de
accidentes de trabajo; a nuestro
regreso elevaremos al Parlamento
argentino el proyecto de los
trabajadores para su rápida
aprobación, para lograr una
norma que privilegie la
prevención, y que garantice la
protección y el cuidado de la
salud y vida de los
trabajadores.
Y todos estos temas
trascendentes se verán
reafirmados si se constituye lo
que ambicionamos desde el campo
del trabajo: un Consejo
económico y Social.
Aspiramos que esta nueva
realidad que vive la
Argentina haga posible que
en el menor plazo posible puedan
concretarse acuerdos efectivos
en la agenda establecida y
podamos tener una rápida
respuesta que mejore las
condiciones del trabajo y la
situación social de los
trabajadores.
Esto se verá facilitado en la
medida que los empresarios se
comprometan con hechos concretos
haciendo realidad su
responsabilidad social. Esto
implica asumir la concreción del
trabajo decente desde un
comienzo y no subordinarlo a
ningún condicionante que en los
hechos lo anule.
Afirmamos que es posible crecer
con equidad social y que las
paritarias y la negociación
colectiva son el método mas
eficaz que la Libertad Sindical
nos garantiza para la
distribución del ingreso.
Pedimos Políticas
Publicas que en forma
planificada marquen con claridad
una intervención del Estado y
que esté comprometida con la
agenda del Trabajo Decente y el
Dialogo Tripartito, tal como
fuera reafirmado en la Cumbre de
las Américas realizada en
Argentina en Diciembre del 2005.
Los trabajadores argentinos
estamos convencidos que la
respuesta a estos problemas se
vincula a la agenda global. Por
ello nuestras acciones se
enmarcan a nivel regional y
subregional en la Plataforma
Laboral de las Américas
elaborada por trabajadoras y
trabajadores de nuestro
continente, que privilegia el
Desarrollo Sostenible, las
Políticas de Empleo y el
Trabajo Digno y la Integración
Americana.
Coincidimos con el Director
General de la OIT cuando dice
que « Lamentablemente la equidad
y la justicia social no son el
motor del crecimiento económico
y este es el principal desafío
de principios de siglo »
Por eso estamos convencidos que
logrando la justicia social se
garantiza la paz.
En esta misma
linea son las conclusiones
obtenidas en la reciente reunion
Regional Americana de OIT
celebrada en Brasilia en mayo
pasado, y que quiero
resaltar en esta oportunidad:
Allí se concluyó:
“ El tripartismo y el
diálogo social son componentes
integrales del Trabajo Decente y
vehículos esenciales para
alcanzar los objetivos del
mismo, fortalecer el sistema
normativo, construir consenso y
examinar diferentes aspectos del
mundo laboral en donde los
interlocutores sociales juegan
un rol directo, legítimo e
irremplazable”.
Sr Presidente:
En Argentina, mi país estamos
siendo participes de una nueva
etapa, estamos reconstruyendo un
camino donde el pueblo es el
principal protagonista, los
derechos humanos, la justicia
social y la consolidación de las
instituciones son Políticas de
Estado; desde esta nueva visión
política, sin duda, el papel de
las organizaciones
sindicales serán la Voz de sus
trabajadores y sus familias.-
Muchas Gracias
PRESENTACION A LA ASAMBLEA DEL
REPRESENTANTE DE LOS
TRABAJADORES ARGENTINOS
GERARDO MARTINEZ
6
DE JUNIO DE 2006 |