oy nos toca ser partícipes de un mundo donde las nuevas tecnologías y herramientas de comunicación como Internet, han transformado y potenciado definitivamente la forma de relacionarnos.
En consecuencia, aquellos que, como en mi caso, tenemos la responsabilidad de ejercer la representación pública de los trabajadores y trabajadoras tanto en el ámbito nacional como en el internacional, debemos interpretar esta nueva realidad y entenderla como una oportunidad y a la vez como una obligación para dar cuenta de nuestra actividad ante aquellos que nos otorgan su mandato de representación.
Informar sobre las actividades que se desarrollan en el ejercicio de nuestro cargo dentro de marcos institucionales de actuación, representa hoy un verdadero compromiso de transparencia frente a la sociedad toda y está íntimamente relacionado con el respeto y cumplimiento del derecho a la información pública que le asiste a todo ciudadano.
Sabido es que los medios de comunicación hasta hace poco tradicionales, por diferentes razones, hoy son operativamente insuficientes para poder transmitir y reflejar en toda su dimensión la diversidad de acciones que desde distintos sectores sociales se llevan adelante y que son de interés público y sectorial.
Por lo tanto, resulta indispensable crear medios propios de difusión y comunicación que contemplen y den respuesta a las necesidades y demandas de información de aquellos a quienes representamos, además de cumplir la función de difundir nuestras acciones de cara a la sociedad.
Para todo ello, la web representa una poderosa herramienta de comunicación que no sólo sirve para la difusión de nuestras actividades sino que también nos permite interactuar y relacionarnos de una manera llana y directa con el mundo.
Vivimos en plena era de las comunicaciones. Nuestro desafío, sin dudas, radica en ser partícipes y protagonistas de la misma.
Siempre decimos, con orgullo, que representamos la voz de los trabajadores y trabajadoras. Y, para seguir haciéndolo, además de nuestras funciones y acciones, debemos ser inteligentes, modernos, informados y estar preparados para asumir el compromiso de interpretar las nuevas modalidades de comunicación.